Una historia de España. / Miguel Iturria Savón

Arturo Pérez-Reverte, amante del mar, la literatura y el periodismo, ha publicado Una Historia de España, título inusual para el autor de la Saga Falcó –Sabotaje, Eva, Falcó-, la Serie Ala Triste –El capitán Alatriste, El puente de los asesinos, Corsarios del Levante, El oro del rey, etc.-, llevadas al cine y a la televisión española.

La última entrega de Pérez-Reverte no es inusual por el tema pues la historia nutre casi todas sus novelas, sino porque es una compilación de su columna “Patente de corso” del suplemento XL Semanal, aunque el prolífico e irreverente autor ha publicado varias compilaciones de artículos con la historia como telón de fondo, evidente en sus novelas El asedio, El pintor de batallas, La tabla de Flandes, Territorio Comanche y otras editadas por Alfaguara.

Una Historia de España es, ante todo, una mirada muy personal del autor, su particular mirada, amena, simpática, desacralizadora, agridulce, lúcida y apasionante. Está estructurada en 92 textos breves que deja entrever la ausencia de pretensiones historiográficas. Esta historia me recuerda la Historia de la filosofía griega de Luciano de Crescenso quien divulga con ironía y desenfado a los pensadores anteriores y posteriores a Sócrates.

En las 250 páginas de esta Historia de España resulta imperdible A modo de prólogo, integrado por citas sobre España y los españoles de personajes como Estrabón, Tito Livio, Bartolomé de las Casas, Francisco I de Francia, Baltasar Gracián, Voltaire, Cervantes, Napoleón Bonaparte, Amadeo de Saboya, A. Humboldt, A. Hitler, Ortega y Gasset y otros sobre ese escenario portentoso y trágico lleno de pueblos, lenguas, historias, sueños y quimeras.

Gracias, Arturo, por deleitarnos con esta Historia tan jugosa, lúcida y original.

Adiós, Alberto Cortez. / Miguel Iturria Savón

Ayer murió en un hospital de Madrid Alberto Cortez, el poeta y cantante argentino que conmovió a millones de almas sensibles de medio mundo, en especial de España y de esa extensión peninsular llamada Hispanoamérica. Tenía 79 años y una voz entrañable e inimitable. Grabó más de 40 discos, ocho de ellos premiados -4 Disco de oro y 4 Heraldo de oro-, además de otras distinciones en España, Argentina, Estados Unidos. Yo, como tantos, evoco sus baladas, canciones y boleros. ¿Cómo olvidar En un rincón del alma, Mi árbol y yo, El abuelo, No soy de aquí, Como el ave solitaria, Como la marea o Castillos en el aire?

Dicen que cada uno de sus temas parte de hechos y personajes reales. “Callejero” evoca a un perro de Madrid, “El abuelo” a su abuelo -y a tantos abuelos-, Cuando un amigo se va al cantautor Facundo Cabral, su amigo y colega de escenarios al igual que Estela Raval, María Dolores Pradera y Ricardo Arjona. Imposible olvidar su poema Qué suerte he tenido de nacer, un testimonio de hondura existencial, sarcástico y humilde.

Dicen que hizo cine y que publicó varios libros, yo solo escuché sus conmovedoras canciones. Me bastan su voz y sus nostálgicas imágenes y metáforas para seguir recordándolo y asociarlo a instantes felices e imborrables.

El diccionario de Carlos Paz. / Miguel Iturria Savón

El 22 de marzo de 1995 asistí a la presentación del Diccionario cubano de términos populares y vulgares, de Carlos Paz, investigador del Instituto de Literatura y Lingüística, sede del acto. El libro, autografiado por el autor y leído y releído por mi, es una de las pocas joyas que traje a España, donde se quedó Carlos Paz en una de sus conferencias en Madrid, hastiado del manicomio insular y, quizás, del análisis de las manifestaciones del habla popular y vulgar en un contexto tan difícil para vivir y crear.

No sé por donde anda Carlos Paz, supongo que investiga e imparte clase en alguna universidad estadounidense, pero al hojear su libro, tan original como ameno y preciso, creo que su enriquecedora búsqueda lingüística fue ajena a prejuicios y dogmas al adentrarse en el gracejo popular, sin tomar partido ni desdeñar el habla delincuencial y el creciente vulgarismo en aquella isla.

En ese “diccionario de malas palabras” Carlos Paz no solo ofrece la formación de palabras y frases en el habla popular y vulgar cubana, el diccionario temático -personas, cualidades, tratamiento y saludos, raza, parte del cuerpo, vestuario, actividades cotidianas, alimentos, sexualidad, transporte, dinero, drogas, rituales, muerte, autoridad, etc-, sino que glosa la “Unidad y diversidad del español de Cuba”, las variaciones territoriales, conducta y jerga y detalles introductorios sobre la cultura europea, los vocablos indoamericanos, subsaharianos y asiáticos, más la influencia del francés y el inglés en el español de Cuba. Todo en 195 palabras, un reto de brevedad y síntesis expositiva, propio de un maestro de la lengua.

Sé que el maravilloso Diccionario de Carlos Paz está agotado. No sé si fue reeditado en España, México, Argentina o USA. Valdría la pena pues es un libro vibrante y atractivo para lectores especializados y personas ajenas a la lectura, incluso los marginales.

López Obrador, victimista. / Miguel Iturria Savón


Según el chiste, “Dios creó a México, le dio grandes lagos, ríos, bosques, mares, desiertos, riquezas y, para compensar, le dio a los mexicanos”. La broma es aplicable a otros países y regiones pues refleja los límites humanos y la dicotomía entre estos y la naturaleza.

Todo chiste parte de tópicos, certezas, prejuicios… Ayer, una necedad verbal del presidente del vasto y bello país situado al sur de los Estados Unidos, me hizo evocar mis lecturas sobre los antiguos olmecas, toltecas, mayas, aztecas y otras civilizaciones que crearon ciudades-estados con calzadas, ejércitos, funcionarios y sacerdotes con cuchillos de oxidiana que usaron los teocalis -templos- como centro de sacrificios humanos para halagar Dios a cambio de cosechas pródigas y victorias bélicas. Por suerte, la cultura de la muerte llevada a extremos desoladores por mayas y aztecas, declinó con la llegada a Yucatán en 1519 del conquistador hispano Hernán Cortés, quien quemó literalmente sus naves y avanzó con cientos de soldados y miles de nativos desde Texcoco hasta  Tenochtitlán, sede de los palacios plateados del Tlatoani Moctezuma, monarca de aquella Federación de tribus y reinos que confundieron al sagaz Cortés con Quetzalcóatl, la mítica Serpiente Emplumada de los olmecas.

No sigo con la historia, hecha, deshecha y rehecha según conveniencias, pero aclaro que si México fue ocupado por los conquistadores hispanos no solo se debió al coraje, la audacia y la superioridad técnica, sino porque era un estado en descomposición y desangrado por los incesantes rituales de muerte de los aztecas. Cortés fue, paradójicamente, conquistador y libertador, explorador y hombre renacentista, ávido por comerciar, obtener riquezas y difundir su religión como hicieron antes en la península ibérica los fenicios, los cartagineses, los romanos y luego los godos, los árabes y otros ocupas.

Invocar el trasvase humano de forma simplista y posar de víctima como hace Andrés M. López Obrador, Presidente de México, demuestra ignorancia y manipulación. Exigir disculpas por sucesos de hace medio milenio es ridículo. Recordemos que al conquistar a México y otros territorios España introdujo la moneda, la carreta, las técnicas e instrumentos de trabajo, los grandes animales de carga y alimentación y nuevas formas de gestión administrativa y humana que aceleraron el desarrollo. Toda conquista cambia y desequilibra a conquistados y conquistadores e implica un nivel de violencia física y psicológica, pero, ¿de qué masacres habla el líder mexicano? ¿Se sentirá heredero de Moctezuma? ¿No sabe que en México, además de la lengua española, se hablan 271 idiomas autóctonos? ¿Desconoce que desde México hasta la Patagonia, salvo Argentina, Uruguay y Chile, los aborígenes predominan sobre los originarios de Europa?

El victimismo es un negocio con máscaras. Los victimistas esgrimen viejas quejas, ofensas y denuncias que no cambian el pasado ni resuelven los problemas y desafíos de las sociedades modernas. Anclados en el ruido, olvidan que el agua cae sobre las rocas. Hace doscientos años que México se independizó de España pero aún subsiste allí una cultura de la muerte y los narcotraficantes venden y exportan hacia los Estados Unidos drogas que cultivan, fabrican y distribuyen. No hay que disculparse por eso, sino despenalizar las drogas y ofrecer otros empleos y alternativas culturales a los cultivadores.

 

La hora de VOX. / Miguel Iturria Savón

Un fantasma asusta a los socialistas, comunistas y a los nacionalistas -vascos y catalanes- de España quienes luchan por el poder aliados entre sí desde junio de 2018, cuando el guía del PSOE desplazó del Gobierno al líder del PP, en apuros por el auge de la extrema izquierda, el apogeo de Ciudadanos, la rebelión en Cataluña y el surgimiento de VOX, el espectro con rostros que ganó doce escaños en la legislatura de Andalucía.

VOX es el nuevo fenómeno político en la vieja Hispania donde el bipartidismo -PSOE y PP- tuvo que ceder parcelas de poder a las formaciones de izquierda -Podemos, Compromís, En Marea- y de derecha -Ciudadanos y VOX-. Los paladines de las nuevas hordas políticas escalaron el escenario nacional en 2014 tras foguearse en las bases y regiones. A VOX, calificado de extrema derecha por la extrema izquierda -Podemos-, le temen, además de socialistas y comunistas, los nacionalistas vascos y catalanes que agitan el separatismo, las feministas neomarxistas que victimizan a las mujeres y los liberales nucleados en el Partido Popular y en Ciudadanos, de cuyas filas brota la membresía de VOX, incrementada con descontentos de la izquierda en desacuerdo con las negociaciones del PSOE y Podemos con los golpistas catalanes de Esquerra Republicana y PDC, el Partido Nacionalista Vasco y Bildu, vocero de los etarras, cuyo saldo de crímenes, secuestros y atentados sacudió a la democracia española.

En España, la extrema izquierda ha sido normalizada e incorporada a las Cortes y el Senado, a gobiernos autonómicos y ayuntamientos, quizás porque viste el ropaje progresista y usa el lenguaje políticamente correcto, propio de los medios de comunicación que demonizan a VOX por sus propuestas esenciales:

  • Suspensión de la Autonomía de Cataluña hasta la desarticulación del golpe y el procesamiento de los golpistas.
  • La ilegalización de los partidos secesionistas.
  • Lucha por la dignidad de las víctimas del terrorismo.
  • Devolución de las competencias al Estado en Interior, Educación, Sanidad y Justicia, para lo cual proponen un estado sin autonomías, más centralizado.
  • Cierre de las mezquitas que promueven una interpretación rigorista del Islam y expulsión de los imanes radicales de España.
  • Impuestos mínimos y eliminación de los impuestos de sucesiones y patrimonio, y la tributación de las pensiones.
  • Endurecer el Código Penal para los delitos graves, llegando a la prisión permanente revisable.
  • Expulsión de los inmigrantes ilegales.
  • Reducir el gasto político y poner fin a a las subvenciones a partidos, sindicatos y patronal.
  • Defender la libertad de los padres frente a la dictadura de la ideología de género.
  •  Derogar la Ley de Memoria histórica del Gobierno del socialista JL Rodríguez Zapatero quien dejó a España en crisis.

A diferencia de Podemos, un partido asambleario neomarxista ligado a Cuba y Venezuela, VOX no realiza actos de repudio contra quienes piensan diferente, ni apuesta por alianzas envenenadas contra la Constitución y la unidad del país. Algunas de sus propuestas son cuestionables y calificadas de populistas o fascistas, término de moda al igual que el lenguaje inclusivo y diversas consignas electorales ¿Por qué generan fobias y espectativas? ¿Qué dicen los líderes de VOX?

Según Santiago Abascal, Presidente de VOX, “…el pueblo español ha despertado. Porque hay nación, porque España permanece y prevalece, callada y silente muchas veces pero despierta y dispuesta a defenderse. España es una realidad mucho más sólida de lo que pensaban sus enemigos”.

Al decir de José A. Ortega Lara, fundador de VOX, “VOX lucha por la unidad de España, no es indiferente a la amenaza del islamismo y defiende la vida, la libertad y la propiedad. Es la hora de plantar cara y luchar por conservar nuestro país y nuestro modelo de civilización…”

La arquitecta Rocío Monasterio, Presidenta de VOX en Madrid, afirma: “Defendemos la libertad y derechos del individuo frente a la imposición de las ideas totalitarias de la izquierda y el relativismo imperante. Defendemos una sociedad con valores que defienda a la familia como pilar fundamental, hacemos frente a la ideología de género, recuperaremos los derechos cercenados y lucharemos para que los padres tengan libertad para educar a sus hijos…”

Mientras Javier Ortega Smith, Secretario General de VOX, señala: “Defendemos el Estado de derecho frente a la impunidad de los delincuentes golpistas, la seguridad de nuestras fronteras frente a la invasión de las mafias migratorias, apoyando a nuestra Policía, Guardia Civil y a nuestras fuerzas armadas.

Se ha dicho que es la hora de VOX, es decir, de hablar sin complejos frente al discurso de socialistas, comunistas, nacionalistas y feministas que interpretan la realidad y el pasado según sus preceptos morales e ideológicos. Tal vez sea cierto pero las elecciones anticipadas del 28 de abril dirá quien gobernará o formará alianza para gobernar en una España políticamente fragmentada y agobiada por campañas, huelgas, desfiles, profesías mediáticas y discursos.

Hasta ahora, la única certeza es que las maquinarias partidarias están en la pista y VOX, como Podemos, PSOE, PP y Ciudadanos están en la línea de arranque y quieren llegar a la meta.

La Mente de los Justos – The Righteous Mind / Miguel Iturria Savón

The Righteous Minds, del psicólogo y profesor estadounidense Jonathan Haidt, fue publicado en 2012 por Pantheon Books -Random House, Inc.- y ha sido traducido por Antonio García Maldonado e impreso en España en 2019. La mente de los justos. Por qué la política y la religión dividen a la gente sensata, es un ensayo ameno, agudo e imprescindible para entender la enorme polarización política generada por ideas contrapuestas aupadas en las redes sociales, la prensa y diversas asociaciones e instituciones, algunas ancladas en la supuesta superioridad moral de sus preceptos sobre quienes discrepan o se atreven a contradecirlos.

No reseñaré La mente de los justos, pero les dejo la Portada, la Contraportada y el título de sus tres partes con el fin de estimular su lectura y discernir sobre sus postulados:

  1. La intuición viene primero, el razonamiento estratégico después
  2. La moralidad es mucho más que justo e injusto
  3. La moralidad une y ciega

España, imagen y estadísticas. Miguel Iturria Savón

Si los turistas que llegan a España obviaran las playas, las catedrales, los monumentos arquitectónicos y otros sitios de interés paisajístico o cutural para escuchar la agresiva realidad que rezuman los telediarios, tendrían una imagen sesgada y negativa del país ibérico. Si hastiados de los informativos entraran en algunos bares de pueblos o asistieran a partidos de futboll, serían testigos del masoquismo antropológico español, evidente en tertulias familiares y sociales donde la cultura de la queja monopoliza monólogos y discusiones absurdas.

En España, la imagen y la realidad no coinciden. Son como el toro con la luna en sus astas, “un país solar con su corona de brumas” donde los dioses parecen enredar la razón, desplazada por la ambigüedad y el juego de las pasiones de hombres y mujeres que niegan las evidencias cotidianas y hasta discrepan con el pasado. Las estadísticas, sin embargo, ilustran a los incrédulos pero son barajadas por los políticos y los diarios y telediarios que comentan o distorsionar la realidad.

Si el mundo actual es el mundo novelado por los humanos, lo mejor no es ceñirnos a los argumentos ofrecidos por líderes de opinión y políticos de “izquierda” o de “derecha” que discrepan o insultan al contrario, sino a los datos elaborados por organismos internacionales, monitoreados hace poco por el periodista Manuel Vicent, quien recuerda que España es:

  • “El mejor país del mundo para nacer, el más sociable para vivir y el más seguro para viajar solo…”
  • “Nuestro nivel democrático está por encima de Bélgica, Francia e Italia”, lo cual es evidente en el poder de las regiones autonómicas, en la multiplicidad de elecciones y pactos, asociaciones, medios de comunicación, pulsiones nacionalistas, etc.
  • …“es líder mundial en donación y trasplante de órganos, en fecundación asistida, en sistema de detección precoz del cáncer, en protección sanitaria universal gratuita, en esperanza de vida solo detrás de Japón, en robótica social, en energía eólica, en producción editorial, en conservación marítima, en tratamiento de las aguas, en energías limpias, en playas con banderas azules, en construcción de grandes inflaestructuras ferroviarias y empresa textil…”
  • España tiene “la segunda mejor cocina del mundo…; es el país con menor violencia de género en Europa…, el tercero con menos asesinatos y, junto con Italia, el de menor tasa de suicidios”.
  • Además de sus famosas fiestas, el folklore y el arte, “España posee una de las lenguas más habladas y estudiadas del planeta y es, según la UNESCO, el tercer país por patrimonio universal detrás de Italia y China”.

En fin, si toda cultura y país necesita imágenes para sostener y orientar los esfuerzos y anhelos colectivos, base de sus mitos, tragedias y novelas, la cultura española, diversa y rica en sus expresiones artísticas, literarias, festivas y técnicas, no difiere de otras pero hay una pulsión añadida que minimiza la realidad desde el imaginario de grupos políticos y sus instrumentos de opinión.

Pero la imagen no basta, la realidad es palpable.

Carta de Rodríguez Zapatero a Fidel Castro

No me gusta hablar de los Castro ni de sus aliados ideológicos, pero circula una Carta enviada al difunto dictador cubano por J.L Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno de España y exlíder del PSOE. Fue publicada en El Mundo, el 10.4.2007, por el periodista Luis M. Ansón Oliart y reproducida por otros medios, desatando diversos comentarios. Como no hubo desmentido oficial ni reclamación al difusor, ha sido reproducida, quizás por los estrechos vínculos de RZ con Nicolás Maduro, en crisis y deslegitimado por los excesos de su régimen, apuntalado por el Castrismo. No aseguro nada a favor o en contra de ese viejo documento filtrado a L. M Ansón desde La Habana. Obvia decir que recrea la mentalidad de la izquierda española, sus fantasías sobre el socialismo, sea “cubano”, chino o “bolivariano”. Ahí les va esta “mirada” zapateril sobre F.C, desdeñada por sus afines como una ironía y provocación periodística.

“Querido y admirado Presidente, mi Comandante:

El ministro de Asuntos Exteriores de mi Gobierno, Miguel Ángel Moratinos, me da cuenta de su viaje oficial a Cuba y me informa de la evolución favorable de la salud de Vuestra Excelencia. No sabe cómo lo celebro, porque mi generación se ha educado con la vista puesta en la Cuba comunista y en la figura irrepetible de Fidel Castro, centinela de la libertad, caudillo del Caribe por la gracia del destino histórico y comandantísimo de los ejércitos de Tierra, Mar y Aire de la perla de las Antillas.

Las nuevas generaciones que viven del hedonismo no tienen conciencia clara de lo que ha supuesto para el mundo la lucha de Vuestra Excelencia por la libertad, por los Derechos Humanos y por la política social, todo ello frente a la voracidad del Imperio, frente al incalificable bloqueo impuesto por los Estados Unidos. A pesar de esa tropelía histórica, Cuba es hoy, gracias a vuestra Excelencia, un paraíso de
libertad, una nación justa en la que se respetan y acatan las leyes derivadas de la voluntad general libremente expresada, con un pueblo libre y esperanzado que disfruta de un alto nivel de vida, habiéndose sustituìdo en todas vuestras ciudades el caduco signo de la cruz por el de la hoz y el martillo. El ministro Moratinos se ha quedado en un pasmo ante el progreso y la dicha de la ciudadanía cubana.

Ciertamente la depravación del turista extranjero ha obligado el Gobierno de Vuestra Excelencia a mantener en las calles a las jineteras pero la inmensa mayoría de la nueva generación vive feliz, encuadrada en ese frente de juventudes admirable que es la organización de los pioneros.

Dí instrucciones a mi ministro para que abogara por los llamados “presos políticos”, que no son otra cosa que mercenarios al servicio de una potencia extranjera, traidores a la patria o terroristas que pretenden socavar los cimientos de la gloriosa Revolución, el régimen establecido por Vuestra Excelencia, que es ejemplo en todo el mundo de respeto a los derechos humanos y a las libertades. Solo la falacia del ultraderechista Aznar pudo llevar a la decadente Europa a la posición fascista de tomar medidas contra el régimen de Vuestra Excelencia. Naturalmente, yo he decidido restablecer una relación privilegiada con el Gobierno democrático de Vuestra Excelencia. También dí instrucciones a mi ministro para que no atendiera a los disidentes, ridículas minorías resentidas, incapaces de comprender la grandeza de la Revolución que Vuestra Excelencia, patria o muerte,
ha llevado a cabo.

Dentro de dos años, mi Comandante, se cumplirán los 50 años del acceso a la jefatura del Estado de Vuestra Excelencia. Me propongo acudir a La Habana, en compañía de todo mi Gobierno, para rendir a Vuestra Excelencia el homenaje que todos los demócratas del mundo le debemos. Medio siglo, 50 años, ganando una tras otra todas las elecciones ejemplarmente democráticas que se han celebrado en vuestro país, hollado un día por aquella España de infausta memoria, colonialista, católica e inquisitorial, es acontecimiento sin precedentes.

Aprovecho esta carta, mi Comandante, para implorarle que me conceda el alto honor de permitir que España se incorpore al eje Castro-Chávez-Evo, que tiene en permanente tembladera a los Estados Unidos y a su presidente fascista, el malhadado Bush.

En espera de sus gratas noticias, le reitero, mi Comandante, mi deseo y el del pueblo español de su pronto restablecimiento y quedo como siempre a la entera disposición de Vuestra Excelencia con mi renovada admiración y mi deseo permanente de seguir recibiendo vuestras enseñanzas.

José Luis
Rodríguez Zapatero.
En Madrid, y en el Palacio de la Moncloa, a 7 de abril
del año 2007.


Un libro de Gandhi. / Miguel Iturria Savón

Un libro de Gandhi. / Miguel Iturria Savón

Cada vez que veo imágenes de la India pienso en Mahatma Gandhi quien experimentó el milagro de la unidad en ese país asiático lleno de sectas, dioses, castas, cismas y antagonismos raciales, lingüísticos, religiosos y políticos. Tras el asesinato de Gandhi por terroristas islámicos de Pakistán, la India siguió su cauce, quizás en peor que durante el dominio inglés, culturalmente superior a los ocupantes musulmanes, mongoles, persas y marathas, franceses y portugueses. Los ingleses crearon la red de ferrocarriles, la extracción de petróleo y otros minerales, las plantaciones de algodón, promovieron la banca y asociaciones para anular la quema de las viudas, los suicidios rituales y demás costumbres del sistema de castas instaurado por brahmanes y marajás contra millones de parias, moviendo los estamentos sociales, el comercio, la industria y la enseñanza, lo cual, paradójicamente, fue fuente de inquietudes y revueltas entre los nativos enriquecidos, ávidos por gestionar a la India para su provecho.

Setenta años después de la independencia, la India sigue siendo un conglomerado de razas con millones de parias, miles de dioses, más de cien lenguas y rituales tan espirituales como absurdos, mientras los marajás viven como reyes, las niñas son obligadas a casarse y el 70% de la población carece de agua, baño, alimentos y otros servicios básicos. ¿Qué pasó entonces con el rico legado del sabio Mahatma Gandhi?

No bastan profetas, apóstoles ni sabios como Gandhi para transformar a una nación de más de tres millones de kilómetros cuadrados y más de mil doscientos millones de habitantes atrapados en culturas milenarias, guerras y circunstancias socioeconómicas adversas. Gandhi fue un líder convertido en mito, un héroe no violento con un arsenal espiritual que vibra en el panteón de la ética del siglo XX. Su pensamiento resuena y fascina en Occidente y en quienes van a la India “en busca de elementos misteriosos entre los encantadores de serpientes y los faquires o en los secretos ritos de los brahmanes”.

Releo Quien sigue el camino no tropieza. Palabras a un amigo, de Mahatma Gandhi, editado por Sal Terrae, en Santander (1998) y reeditado después en otras ciudades de España. El libro recopila las frases dichas por MG a Hingorani entre 1944 y 1946. Es, por supuesto, un homenaje al hombre que “levantó la obra de su vida sobre una máxima: la unidad ente pensamiento, palabra y acción”.

Se lee bien porque son pensamientos sencillos y agudos sobre la vida diaria, nutridos de la experiencia. Abordan temas como la no violencia, la verdad, el autoconocimiento, la paciencia, las pasiones, la humildad y otros de quien “no adoptó a ciegas las tradiciones hindúes” y “fue un protestante de su religión” al desechar la asistencia al templo, los ritos y la veneración de imágenes.

Contiene frases obvias: “Donde brilla el sol también hay sombras…, la mentira destruye el alma; la verdad fortalece…, superstición y verdad no van juntas; un ser humano sin ideal es como un barco sin timonel, la fe es el sol de la vida, la religión no es algo aparte de la vida”, etc. Otras de mayor calado filosófico y social: “Tener buenos pensamientos es una cosa; obrar de acuerdo con ellos, otra”, “La no violencia se ve sometida a prueba cuando se encuentra frente a la violencia. La no violencia se caracteriza por una falta total de odio”. O éticos y espirituales: “El egoísmo es un constante suplicio; el miedo solo desaparece con la extinción del yo; la verdadera alegría está en la renuncia; el silencio es el mejor discurso; Dios es uno y no tiene figura ni forma. Nosotros somos su espejo”.

De mayor sentido practico para los desafíos reales de la India resulta esta máxima de Gandhi: “El pasado nos pertenece, pero nosotros no pertenecemos al pasado. Pertenecemos al presente…, preparamos el futuro, pero tampoco pertenecemos al futuro”.

Cualquier libro de o sobre Mahatma Gandhi, Nelson Mandela, Ortega y Gasset u otros referentes del pensamiento siglo XX suelen ser atractivos, pero ninguno es ni será un catálogo de soluciones para la praxis de sus respectivos países. Basta mirar a la India o Sudáfrica para intuir que el maravilloso legado ético, filosófico o espiritual de los mesías no sustituye la evolución social, económica y espiritual de las personas y las naciones.      

Kafka y Sancho Panza. Miguel Iturria Savón

Releo los cuentos de Franz Kafka, el famoso escritor checo de origen judío que escribió en alemán pese a nacer en Praga en 1883, lo cual parece contradictorio pero es cuestión de lengua y cultura; en Austria, donde murió a los 41 años, también se habla alemán.

Kafka vivió poco pero escribió mucho y es uno de los escritores más influyentes de la literatura universal, quizás al nivel de los geniales William Shakespeare, Miguel de Cervantes, Balzac, Dostoievski, Chejov o Marcel Proust; tal vez porque sus temas y arquetipos humanos apresan y expresan la caótica y opresiva realidad de principios del siglo XX, signada por la Primera Guerra Mundial y el triunfo de la Revolución rusa de 1917, además de sus dilemas existenciales y familiares: el padre autoritario que le exigió doctorarse en leyes, sus empleos en oficinas lúgubres, evidente en “La metamorfosis” y en las profusas cartas al padre, a Felice, a Milena y a otras mujeres, parientes y amigos como Max Brod, quien publicó las novelas inconclusas de Franz Kafka –América, El proceso, El Castillo,- y decenas de relatos que el autor destinó al fuego.

Al igual que Proust, Albert Camus, J.L Borges y otros literatos célebres, Kafka es más citado que leído. Sus novelas -breves e inconclusas, inauditas y proteicas- fueron llevadas al cine y traducidas y reeditadas en casi todas las lenguas. ¿Quién no recuerda al personaje que amanece convertido en un insecto enorme? O al agrimensor que gestiona en vano el puesto asignado en un castillo que controla una comarca.

No voy a glosar la obra literaria de Franz Kafka, pues el creador enroscado en ese mundo gris subyugado por mecanismos burocráticos absurdos ha sido estudiado por críticos e historiadores de diversos países. Además, existen la Fundación, el Museo, varias cátedras y el Premio Franz Kafka. Pero como releo sus libros de cuentos –Contemplación, Un médico rural y Microficciones-, apenas conocidos pero deleitables, los invito a detenerse en algunos de ellos, del primero: “El paseo repentino” y “El pasajero”, del segundo: “Un médico rural”, “Un folio viejo”, “Ante la ley” y “Chacales y árabes”, y del tercero: “Prometeo” y “La verdad sobre Sancho Panza”. Les copio el último. Leed y pensar en este Sancho kafkiano, gracias.

“La verdad sobre Sancho Panza”, de Franz Kafka.

Sancho Panza, quien por cierto nunca se jactó de serlo, logró con el paso de los años, aprovechando las tardes y las noches, alejar de sí a su demonio -al que más adelante dio el nombre de Don Quijote- por el método de proporcionarle gran cantidad de libros de caballerías y novelas de bandoleros, hasta el punto de que aquel, desenfrenado, se vio llevando a término las acciones más demenciales, aunque sin causar daño a nadie, gracias precisamente a la ausencia de objetivo predeterminado, que hubiera debido ser Sancho Panza. A pesar de ser un hombre libre, Sancho Panza decidió, quizá por culpa de cierto sentido de la responsabilidad, seguir plácidamente a Don Quijote en sus tropelías, y disfrutó de esta manera, hasta el fin de su vida, de un provechoso entretenimiento.