Los ministros. Poema de Rafael Alcides.

Los ministros

Cada vez que oigo hablar de un amigo
al que van a hacer ministro,
alguien borra una parte de mi vida.
Me quedo solo en el parque Aguirre
con aquella camisa Mc Gregor que jamás llegué a tener,
conversando en la noche con nadie.
El poder no siempre corrompe a los hombres,
pero los separa.
Entre un ministro y yo hay algo más que un escritorio
                de por medio:
Los ministros sueñan.
Avanzan en su máquina cargados de sueños,
con sueño. Sin tiempo siquiera
para poseer a su mujer, acariciar a sus hijos.
Un ministro no es un tipo cualquiera del pasado,
es alguien que ya está en la Historia.
De él depende todo el día de mañana.
          Y sueña.
Firma documentos.
Discute. Toma su corazón y lo pone de maquinaria
donde hacían falta piezas de repuesto.
no sale al teléfono.
No tienen derecho a estar tristes los ministros.
No beben cerveza
en público. No van al cine.
Jamás los encontramos en un ómnibus.
Un ministro es tal vez el ser más infeliz del mundo.
El más solo.
Sus amigos de antes, los más desgraciados.

La memoria no debiera alimentarse del recuerdo.
Los ministros debieran nacer ministros,
es mi última palabra. Entre las lágrimas.

Nota: El poeta y narrador cubano Rafael Alcides (1933-2018) publicó los poemarios Himnos de montaña (1961), Gitana (1962), La pata de palo (1967), Agradecido como un perro (1983), Noche en el recuerdo (1989), Y se mueren, y vuelven, y se mueren (1988), Nadie (1993). Su libro Memorias del porvenir recibió el premio Café Bretón (España, 2011). La Editorial Renacimiento le editó en Sevilla en 2009 la antología Poesía seleccionada 1963 – 2008. En 2015, la Editorial Verbum de Madrid le publicó Memorias de un soñador. Poemas escogidos(1962-2015). Incluyo una reseña sobre la obra de Rafael Acides en mi libro Isla azul sobre fondo rojo. Escritores cubanos del siglo XX.

Del Arca de Noé al Arca de Svalbard. / Miguel Iturria Savón

Recreación del Arca de Noé

El Arca de Noé es un relato bíblico, quizás el más bello e imaginativo del Antiguo Testamento, pues narra que Dios -irritado con los hebreos- ordenó al Patriarca Noé construir un navío para salvar a quienes creyeran en la promesa del Diluvio Universal, personas, aves y animales en pareja. Según la Biblia, el agua cayó durante cuarenta días y perecieron todos los que respiran por la nariz con aliento a vida; solo quedó Noé y los que estaban con él en el Arca quienes pisaron tierra ciento cincuenta días después, cuando bajaron las aguas.

Fue un Reseteo Divino. Desde entonces el Diluvio es asociado al castigo y el Arca de Noé a la salvación. Aunque casi todas las religiones pregonan el Miedo, la Obediencia y la Esperanza.

Noé, aquel Patriarca de seiscientos años, pobre, fiel y sensato, sobrevivió y perpetuó a los humanos, las aves y los animales. El bello relato bíblico ha sido llevado al cine y tiene versiones contemporáneas. Noé resurge entre gobernantes, hombres de negocios y científicos que niegan a Dios y sus profetas pero juegan a ser Dios y planean salvar a la especie humana, al planeta, la fauna, la flora y el Universo.

Pensemos, por ejemplo, en Proyectos Globales como el Arca de las semillas, esa Bóveda soterrada en la isla Spetsberger del archipiélago Svalbard, al norte Noruega, donde en mil metros cuadrados yacen tres almacenes con 843.400 semillas de más de cinco mil especies de 233 países; las semillas están en bolsas de plástico y en cajas de metal, tipo Archivo, más no es un Archivo ni un Arca con animales y plantas, sino un Banco o Reserva del Gobierno de Noruega, aliado del Global Crop Diversity Trust, el verdadero dueño, entre cuyos inversionistas figuran magnates de las finanzas, holding tecnológicos, farmacéuticos, empresas inmobiliarias, de seguros, frigoríficos de alimentos, etc.

Al Arca de las semillas le dicen la Cámara del fin del mundo (Doomsday Vault en inglés) porque a pesar de estar bajo la nieve fue diseñada para soportar terremotos, bombardeos y otros desastres. Le llaman también el Arca de Bill Gates, por el magnate de Microsoft, quien posee cadenas de hoteles, mansiones y fincas e inversiones en diversos negocios y tierras cultivables, pero posa como Filántropo y Patriarca Universal, mientras profetiza plagas, virus y antivirus para controlar a la población mundial. 

Hay varias páginas e imágenes en Internet sobre el Arca de las semillas, ninguna dice los nombres de los patrocinadores del megaproyecto que salvará la biodiversidad en los cultivos ante catástrofes globales, ataques espaciales o diluvios universales. Señalan que las simientes del bunker nevado darán de comer a la humanidad cuando regresen las plagas, se derritan los polos y los humanos retornen a la noche primitiva.

Existen, por supuesto, bancos genéticos, granjas y almacenes en países menos inhóspitos que Noruega, Suecia o Finlandia. Muchos apuestan por almacenar semillas, recursos energéticos, tecnológicos y otros. Hay, por ejemplo, una red de Arcas alimenticias en Argentina y la célebre Heritage Farm, a nueve kilómetros de Decorah -en Iowa, USA- que colecciona semillas en sus 360 hectáreas. Ninguna es tan fabulosa como el Arca de Noé ni sublime y lejana como el Arca de las semillas o Cámara del fin del mundo.

Del Arca de Noé al Arca de Svalbard no solo fluyen mitos sobre diluvios y resurrecciones, sino ensueños distópicos de políticos y multimillonarios que  viajan en aviones y yates exclusivos pero trazan hojas de ruta para salvar al planeta, a los humanos, los animales, las plantas y el Universo donde algunos hablan con Dios.

El Arca de las semillas o Arca del fin del Mundo

Amor es. / Dulce María Loynaz*

Amar la gracia delicada

del cisne azul y de la rosa rosa;

amar la luz del alba

y la de las estrellas que se abren

y la de las sonrisas que se alargan…

Amar la plenitud del árbol,

amar la música del agua

y la dulzura de la fruta

y la dulzura de las almas dulces….

Amar lo amable, no es amor:

Amor es ponerse de almohada

para el cansancio de cada día;

es ponerse de sol vivo

en el ansia de la semilla ciega

que perdió el rumbo de la luz,

aprisionada por su tierra,

vencida por su misma tierra…

Amor es desenredar marañas

de caminos en la tiniebla:

¡Amor es ser camino y ser escala!

Amor es este amar lo que nos duele,

lo que nos sangra bien adentro…

Es entrarse en la entraña de la noche

y adivinarle la estrella en germen…

¡La esperanza de la estrella!…

Amor es amar desde la raíz negra.

Amor es perdonar;

y lo que es más que perdonar,

es comprender…

Amor es apretarse a la cruz,

y clavarse a la cruz,

y morir y resucitar …

¡Amor es resucitar!

*Dulce María Loynaz Muñoz (La Habana, 1902-1997) publicó Versos, Juegos de aguas, Carta de amor al rey Tut-Ank-Amen, Poemas sin nombre, Últimos días de una casa, Poemas escogidos, Poemas náufragos, La novia de Lázaro y otros poemas y crónicas en diarios y revistas de Cuba y España, además de la novela Jardín (escrita entre 1928 y 1935 y editada en 1951), precursora del realismo mágico; el libro de viajes Un verano en Tenerife y la autobiografía Fe de vida. En 1992 recibió el Premio Cervantes.

Nota sobre los Derechos Humanos. / Miguel Iturria Savón

Se habla mucho de los Derechos Humanos, de las violaciones de estos en China, Norcorea, Cuba, Venezuela y otros países de Asia, África y América Latina, por no hablar de los estados islámicos, regidos por las leyes del Corán. Existen, por supuesto, Comisiones y Observatorios de Derechos Humanos y hasta el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, cada vez más desacreditada, y de la Unión Europea donde promueven la Ideología de Géneros, el multiculturalismo y otros programas neomarxistas instrumentados por la Socialdemocracia y los globalistas.

La Declaración Universal de Derechos Humanos, aprobada por la ONU tras la Segunda Guerra Mundial, es una especie de Catálogo que regula las condiciones instrumentales para la realización personal a través de libertades, facultades, instrumentos y recomendaciones relativas a la vida, los bienes, la salud, la enseñanza, etc.

Ni la URSS ni los países del Bloque Socialista de Europa y Asia (China, Norcorea o Vietnam) aprobaron la Resolución sobre Derechos Humanos, promovida por los Estados Unidos y diversos gobiernos de América. No la inventaron los comunistas, aunque estos se autoproclamen defensores de los derechos sociales.

De hecho, existen tres tipos de libertades: la libertad de no interferencia, libertad de participación y libertad promocional. Derivada de estas hallamos tres generaciones clásicas de derechos: los individuales, civiles y políticos y los económicos, sociales y culturales. En 1966 se redactaron dos pactos diferentes de DH, el de Derechos civiles y políticos y el de Derechos económicos sociales y culturales. Dos pactos por la llamada Guerra Fría entre Occidente y la URSS y sus satélites, y porque los países comunistas reconocen y pretenden abanderar los derechos sociales (que también violan), mientras  desprecian los derechos civiles y políticos. Cierto es que sea cual sea la ideología política, los sistemas priorizan unos derechos en perjuicio de otros.

El derecho a la educación (violados en China, Cuba y Venezuela por el adoctrinamiento, la falta de libertad de cátedra y la imposibilidad de los padres de elegir el tipo de enseñanza para sus hijos) es un derecho fundamental y no un bien económico, aunque puede serlo. Este derecho requiere de la intervención del Estado y de recursos para sustentarlo, en muchísimos países se pone en práctica, en los Estados Unidos de América, por ejemplo, hay educación pública, becas, subsidios, etc.

Los otros derechos también necesitan recursos para ser efectivos lo cual implica la intervención de los poderes públicos. Ejemplo: el derecho al voto y a ocupar cargos públicos (¿cuánto cuestan las elecciones y la infraestructura, tribunales electorales, edificios? El derecho a la vida y la integridad física exige actos positivos del Estado para su garantía (policía, cárceles, tribunales, hospitales, etc.).

Muy diferente es el incremento desmedido del gasto público (mediante impuestos visibles o invisibles), el empleo de falsos conceptos de gratuidad como chantaje emocional a fin de crear dependencias y la centralización del poder político para  secuestrar las libertades individuales.

Todos los estados democráticos tienen un programa destinado a la educación, los valores, actitudes, capacidades… como la herramienta supuestamente efectiva para que los seres humanos escojan y desarrollen sus propios planes de vida y alcancen el valor y la dignidad que constituye la base de los derechos humanos.

Se habla de Derechos Humanos pero basta echarles un vistazo a los Miembros del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para acreditar que hay lobos que pastorean el rebaño: Cuba, China, la Federación Rusa, Mauritania, Namibia, Somalia, Sudán, Venezuela y otras satrapías donde son frecuentes las violaciones de los Derechos pregonados. Entre los países miembros hay también naciones democráticas como Alemania, Italia, Japón o Reino Unido. Y algunos que son irrelevantes por su tamaño y población.

La respuesta al dilema de esos lobos que pastorean a sus víctimas es compleja pues la ONU y sus instituciones están muy desacreditadas por la diversidad y los propósitos de su vasta membresía, el pareo de representantes por regiones, el predominio de estados sin tradición democrática, la influencia geopolítica de bloques y grupos de poder y la necesidad de teocracias y dictaduras de estar representadas para evitar votaciones y denuncias en el Consejo de los DH.

Una cita de Léautaud y algunos datos sobre la última distopía social. / Miguel Iturria Savón

Leo el número 245 de la revista Discovery Salud y recuerdo una frase del Diario de Paul Léautaud (París, 1872-1956) sobre la estupidez humana:

“A la edad que tenemos… ¿para qué vamos a apasionarnos o indignarnos? Dejemos a este pueblo imbécil creerse todo lo que le cuentan, olvidarlo todo, no acordarse de nada, tener sólo instintos, emborracharse con su estupidez y su ignominia. Sólo sirve para ser conducido a la horca, explotado y engañado en toda la extensión de la palabra”.

Asocio lo dicho por el escritor francés, contemporáneo de Sartre y Camus, con Discovery Salud porque esta revista lleva un año exponiendo datos que desmontan la distopía social orquestada en torno al #VirusChino y la crisis sanitaria, pero decenas de gobiernos y cientos de diarios y telediarios repiten el mantra de la pandemia.

Cito datos y titulares de Discovery Salud. Tal vez sean de interés para algunos lectores. Quizás crean en todo lo que le cuentan.

  • “En 2020 murieron en España 17.197 personas menos que en el 2019 y 26.608 menos que en 2018.”
  • “Según la OMS, de los 7.800 millones de habitantes del planeta hubo 56.464.316 “casos Covid” y 1.353.786 “muertos Covid”, menos del 1% de la población; luego, el 99,2% de la población mundial no estaba contagiada y el 99,98% sobrevivía a tan terrible virus. Pues bien, a 21 de enero de 2021 los “casos” eran 96.625.755 (1,238%) y los “muertos” 2.065.698 (el 0.0264)…”
  • La Covid-19 y El Gran Receteo.
  • El lenguaje como arma de guerra durante la Covid-19.
  • La vacunación masiva será inútil y puede colapsar el sistema.
  • ¿Se quiere silenciar a quienes no aceptan la verdad oficial sobre la Covid-19?
  • Dr. Arturo Vinuesa: “Hay que recuperar el sentido común”.
  • Natalia Prego: “Lo que se dice y propone sobre la Covid-19 carece de lógica”.
  • Dra. Chinda Brandolino: “La Covid-19 es una creación política”

Sé que a muchas personas no les gusta ejercer o escuchar el pensamiento libre y la libertad de expresión. Es más fácil repetir lo expresado por políticos, periodistas, médicos y tertulianos de la radio y la televisión. Pero los invito a leer y pensar.

Patria y patíbulo. / Miguel Iturria Savón

En su artículo “En defensa del Zanjón”, Orlando Luis Pardo expresó: “la patria se define como aquello que siempre está a punto de ser traicionado…”, pues “…de la patria al patíbulo no hay más que un patriótico paso”. Comparto la tesis del irreverente escritor porque en la historiografía de cualquier país abundan mitos y leyendas que encajan hechos y personajes con épocas, doctrinas e intereses políticos. Casi siempre el relato mítico predomina sobre el relato histórico.

El autor de Ipatrias (2005) y Boring Home evocó el fin de la Primera Guerra de Cuba (1868-1878) mediante el Pacto del Zanjón entre los agobiados jefes independentistas y los representantes del Gobierno español en la isla. Sobre ese documento se ha escrito mucho por la absurda adicción épica y el caudillismo insular, quizás porque “En el Zanjón ganó el verbo y perdió ominosamente la violencia”, además, los indepes dejaron de fusilar al que hablara de paz y no quemaron más ingenios azucareros, cafetales ni comercios, mientras el Gobierno hispano le concedió la libertad a los 16,000 esclavos enrolados en la guerra, otorgó el derecho a la libertad de prensa, de reunión y asociación y una amnistía política que favoreció la reconciliación. 

Hubo, por supuesto, hombres de mente oscura y pasión patriótica que quisieron seguir la lucha y protestaron ante el Gobernador, aunque meses después, sin recursos ni seguidores, aceptaron la paz. La barbarie volvió en 1895 promovida por un poeta y por los veteranos de 1878. Relato épico por medio, un partido para mandar y guerrilleros con machetes y teas incendiarias para conquistar el poder.

El poeta solo vivió 16 años en la isla, era hijo y nieto de españoles y estudió en dos universidades de España. Era un liberal civilista y culto que fabricó una Cuba idílica, distante del discurso militar de los generales que destrozaron las riquezas del país. El poeta murió en la primera escaramuza militar pero fue mitificado y su leyenda devino base del metarrelato histórico, mientras los caudillos sobrevivientes gobernaron al país como un Campamento militar cuya máxima expresión es la dilatada dictadura de Castro.

Por suerte, los independentistas, aquella minoría con relato romántico y guerrillas incendiarias, recibieron la intervención de tropas de los Estados Unidos y en 112 días se acabó la guerra; España se fue y el gobierno americano ocupó la isla entre 1899 y mayo de 1902, cuando proclaman la República y siguió la historia, hecha, deshecha y rehecha desde la perspectiva nacionalista, próceres por medio, elecciones y revueltas, tiranías, estudiantes eufóricos, revolucionarios con bombas y fusiles, generales y comandantes, pueblo enardecido, corrupción, discursos, etc.

Sí, “de la patria al patíbulo no hay más que un patriótico paso”, además de libros de historia, mitos y leyendas, héroes y mártires, influencias geopolíticas, partidos y panfletos políticos, discursos, promesas, líderes, caudillos, dictadores mesiánicos, traiciones, proyectos y anhelos libertarios.

Cada país tiene una teleología del destino nacional. La tradición de la guerra y el mito de la paz se venden bien el mercado historiográfico. El poeta Virgilio escribió por encargo del Emperador Augusto la Eneida, sobre Eneas, uno de los héroes de la Guerra de Troya que tras larga travesía -recuerden La Ilíada y La Odisea, de Homero- llegó, venció y fue aclamado como Rey de Roma y belicoso antecesor de los romanos.

Al igual que Grecia y Roma, cada país de América ha tejido su propia saga histórica, sus héroes y próceres, sus mitos y leyendas fundacionales. Patria y patíbulo, altares y discursos. Sacralizar a los héroes es una tradición que cargan millones de ciudadanos.

Cuando los niños hacen un muñeco de nieve. / Gastón Baquero*

Cuando los niños hacen un muñeco de nieve,

Ellos no saben que juegan a Dios,

Autorizados por Dios.

Desde el seno de la cellisca sonríe el Señor,

Y aporta nuevos ramos de nieve, más blanca a cada instante,

Para hacer los brazos del ente, las orejas, la frente

De ese muñeco que acaba por erguirse en la vastedad de la nieve,

Igual que un hombre sale de las manos de Dios.

Cuando los niños hacen un muñeco de nieve,

Una vez satisfechos y plenos como el mismo Padre de todas las criaturas,

Lo abandonan gentiles a su nuevo destino,

Y queda sorprendido de ser para siempre una sombra arrojada a la nieve,

Aquel a quien los niños dejan como un centinela perdido en el desierto.

Gastón Baquero (La Habana, 1914-Madrid, 1997) es autor de Poemas (1942), Saúl sobre su espada (1942), Poemas escritos en España (1960), Memorial de un testigo (1966), Magias e invenciones (1984), Poemas invisibles (1991) y otros versos que expresan su caudal fabulador…

Logros de D. Trump. / Miguel Iturria Savón

Donald Trump, 45 Presidente de los Estados Unidos de América

Ante el desborde mediático en torno a las elecciones presidenciales de los EE. UU en noviembre de 2016 revisé los principales diarios de España y un manojo de titulares de periódicos de New York, La Florida, México, Buenos Aires y Santiago de Chile. Ni uno solo de los medios informativos pasaba por alto el suceso, casi todos demonizaban a Donald Trump y bendecían a H. Clinton. No me emocionan las elecciones en USA ni en otro país, sé que los medios de prensa no son imparciales y que existen relatos, intereses y tendencias de opinión que inclinan la balanza a favor o en contra de una u otra plataforma política.

El mundo es tan ríspido y complejo como hace un lustro, mas la lucha y los gladiadores de diarios y telediarios siguen en el 2021, y seguirá pues se alimentan de conflictos reales o virtuales. Dijeron en 2016 que el recién electo 45 Presidente de los Estados Unidos desataría la hecatombe mundial y arruinaría a Norteamérica. Se escribieron al respecto más de mil libros sobre el Sr D. Trump. Las profecías fallaron, en vez de invadir o desatar guerras Mr. Trump redujo los contingentes militares en el extranjero, solo contribuyó a derrotar al temido Califato del Estado Islámico (ISIS) y ordenó acciones contra Al Baghdadi y Qasem Soleimani, dos terroristas al servicio de la Teocracia iraní.

En su artículo “La muerte de la prensa. Una tragedia americana” el profesor Emilio J. Sánchez analiza los logros de la gestión de D. Trump y describe cómo la prensa estadounidense restó méritos al Presidente antes y durante la Campaña electoral del 2020. En ese sentido baraja encuestas, estadísticas y titulares de diversos medios. Entre los éxitos del líder republicano señala:

  • La más baja tasa de desempleo en medio siglo… y, en particular, entre la población negra, hispana y asiática en el mismo período
  • Mayor reducción de la pobreza de la población negra en el mismo período.
  • Autosuficiencia energética: EEUU, primer productor mundial de petróleo y gas natural.
  • Creación de 12 mil nuevas fábricas que generaron más de medio millón de puestos de trabajo.
  • Acuerdos comerciales más justos y recíprocos (renegociación de NAFTA y USMCA).
  • Firma de nuevos tratados comerciales con la Unión Europea y Japón.
  • Histórica rebaja de impuestos; aumento del ingreso familiar medio en $6,500.00
  • Destrucción del Califato Islámico (ISIS) y Período sin guerras.
  • Reducción notable de la inmigración ilegal y el narcotráfico.

Señala E. J. Sánchez que “Tales logros fueron menoscabados, deformados o silenciados con la probable finalidad de restar crédito al candidato republicano y beneficiar a su rival”.

No voy a glosar la contienda electoral en los Estados Unidos en 2020 ni “la ceguera total” de los periodistas del The New York Times, CNN y otros medios que reportaron los disturbios impulsados por  Black Lives Matter y Antifa y luego “intentaron proteger a ciertas figuras y perseguir a otras”, según Peter Schweizer, escritor y presidente del Government Accountability Institute (GAI), citado por E. J. Sánchez quien agrega: “El resultado fue el esperado: el público no se enteró de nada. En el mejor estilo de Pravda, Renmin Ribao y Granma”.

Se ha escrito mucho sobre lo acaecido en los Estados Unidos donde florecen incluso tecno tiranos como los CEO de Facebook y Twitter, Mark Zuckerberg y Jack Patrick Dorsey, respectivamente, o el monopolista Bill Gates, magnate de Microsoft, por no hablar de George Soros, todos globalistas e impulsores del Gobierno Global, todos ávidos por gestionar los resultados electorales en USA e imponer su agenda neo imperial, ajena al programa de gobierno del 45 Presidente de los Estados Unidos, el cual se centró en potencial la economía, frenar la migración ilegal, limitar las misiones militares en el extranjero y dictar medidas económicas y diplomáticas contra las dictaduras de Irán, Cuba, Venezuela y Nicaragua.

No sabemos qué pasará en los Estados Unidos con la nueva administración, nacida y aupada por los principales medios de prensa. Los logros de D. Trump no son virtuales, sino reales. Según E.J. Sánchez, “Hay motivos para el pesimismo… Frente a esta enorme tragedia americana… escuchamos las notas del réquiem y afrontamos el duelo con dignidad. Acaso algún día, recuperada la cordura y el decoro, veamos nacer otra prensa, completamente distinta a todo lo conocido, pero fiel a su vocación de servicio y compromiso con la verdad”.

Isla azul sobre fondo rojo, el nuevo libro de Miguel Iturria. /Por Luis Cino Álvarez


Un nuevo libro del ensayista Miguel Iturria Savón, Isla azul sobre fondo rojo. Escritores cubanos del siglo XX, acaba de ser publicado por la editorial sevillana Renacimiento, en su colección Iluminaciones.

En dicho libro, Iturria, que se dedica a la investigación literaria y cultural, hace un minucioso repaso de la obra de 30 autores de las últimas diez décadas.

Con un capítulo dedicado a cada uno (excepto el compartido por Amir Valle, Frank Correa y Ángel Pérez Cuza), Iturria analiza la obra de José María Chacón y Calvo, Lezama Lima, Lydia Cabrera, Virgilio Piñera, Gastón Baquero, Lorenzo García Vega, Cabrera Infante, Raúl Rivero, Zoe Valdés, María Elena Cruz Varela, Heberto Padilla, Reinaldo Arenas, Manuel Díaz Martínez, Norberto Fuentes, Eliseo Alberto, Jesús Díaz, Rafael Alcides, Pedro Juan Gutiérrez, Carlos Victoria, Antonio José Ponte, Senel Paz, Reinaldo Bragado, Eduardo del Llano, Uva de Aragón, Julio Travieso y Gina Picart.

Puede llamar la atención que no haya capítulos dedicados a Alejo Carpentier, Nicolás Guillén, Eliseo Diego, Fayad Jamís, José Soler Puig, Leonardo Padura, Luis Rogelio Nogueras, Eduardo Heras León, Lisandro Otero y Roberto Fernández Retamar. Los nombres de estos autores sólo aparecen en el prólogo, y en el caso de Padura, ni eso. Iturria explica que no quiso incluir en su selección a “los principales cantores del reino, reeditados y premiados por su lealtad…”

Se resiente la ausencia, entre los poetas disidentes incluidos, de Tania Díaz Castro, pionera de la lucha por los derechos humanos y autora de poemarios como Todos me van a tener que oír, que acaba de cumplir 50 años de su publicación por Ediciones UNEAC en 1970.

Pero es comprensible que haya omisiones. No fue tarea fácil la emprendida por Iturria en este libro, que pretende abarcar, en poco más de 170 páginas, una literatura inevitablemente signada por los desgarramientos de una asfixiante dictadura de 62 años que ha ocasionado una hecatombe en la cultura nacional, y de un exilio que lejos de resignarse a la pérdida de la patria, la recrea y reinventa.

A ese exilio dedica Iturria (él mismo un exiliado) el capítulo Inventario de éxodos, amén de los dedicados a autores desterrados.

Certero, hurgando, reparando en detalles que suelen pasarse por alto, Iturria pone las cosas en su sitio, el merecido, no el asignado por la cultura oficial, los prejuicios, la gazmoñería, las modas literarias o los intereses políticos e ideológicos.

Así, Iturria, desentendido de mitos y de las poses y esnobismos que han hecho, por ejemplo, de Lezama y Piñera autores más citados que leídos, y que sea más conocida la poesía de Wichy Nogueras que la del inmenso Gastón Baquero, le entra con la manga al codo y sin arredrarse a un universo literario plural, complejo y contradictorio que algunos –por falta de miras, en el mejor de los casos- prefieren canónico e intocable, sin relecturas ni nuevos ingresos.

Uno puede discrepar o no de los criterios vertidos por Iturria en este libro, pero no hay duda de que argumenta y sostiene muy bien sus puntos de vista.

Iturria, que no se espanta con los autores provocadores e irreverentes, sino todo lo contrario, se lanza a bucear a fondo en la obra de Zoe Valdés y Pedro Juan Gutiérrez y se aventura a hacer osadas valoraciones, como cuando concede ventaja a Gutiérrez sobre Bukowski o al comparar a Zoe Valdés con Gertrudis Gómez de Avellaneda -“por su constancia, creatividad y carácter… salvando la distancia de estilo, tiempo y atmósfera”– para luego reflexionar: “Está por ver si Zoe asciende al panteón literario habitado por Tula. Sus personajes, esencialmente femeninos, son vitales como los protagonistas de la Avellaneda”.

En el capítulo dedicado al muy controvertido Eduardo del Llano, explica Iturria: “La narrativa de del Llano rompe el canon literario cubano de fines del XX y principios del XXI, pero converge desde las diferencias con escritores de la Isla y el exilio que cambiaron el punto de mira sobre aquel país surrealista. Del Llano es menos escatológico que Pedro Juan Gutiérrez y Zoe Valdés, pero desacraliza desde el sarcasmo y lo esperpéntico los temas tabú, la apología del poder, la monotonía semántica, los matices de la censura y los mecanismos de control político, desatando carcajadas que obligan a pensar y entender desde la ficción una realidad acoplada a normas absurdas”.

Particularmente interesantes, por su muy peculiar visión sobre los autores, son los capítulos dedicados a Lorenzo García Vega, Manuel Díaz Martínez, Norberto Fuentes, Antonio José Ponte, Eliseo Alberto, Gina Picart, Julio Travieso y Senel Paz.

Probablemente este sea uno de los trabajos más abarcadores e interesantes de Miguel Iturria, que también ha publicado Españoles en la cultura cubana, Los vascos en Cuba y Miradas cubanas sobre García Lorca.

Iturria, nacido en La Habana en 1955, reside desde hace diez años en Valencia, España. Fue forzado a marcharse de Cuba debido al hostigamiento de la policía política por su labor como periodista independiente en CubaNet y Primavera Digital. Licenciado en historia, ejerció como profesor e investigador, y fue fundador y director del Centro de Estudios Hispánicos José María Chacón y Calvo.

Isla azul sobre fondo rojo – Editorial Renacimiento

Nota: Esta reseña fue publicada en CubaNet por Luis Cino Álvarez (La Habana, 1956), quien estudió inglés y ejerció como profesor, cartero y periodista en medios indepes como la revista De Cuba, CubaNet y el Semanario digital Primavera. Es autor de Los tigres de Diri-Dawa y otros cuentos, Los más dichosos del mundo y Algunas noches hablo con Nelson,  además de cientos de crónicas y textos de música, cine, literatura e historia.