Nuevas puertas en el muro. / Miguel Iturria Savón.

A principios de noviembre los cubanos de la isla y el exilio comentan los pro y los contra del decreto 288 que modifica la Ley General de Vivienda de 1988, la cual impedía la compra venta de inmuebles, despojaba a los propietarios que emigraban del país y dificultaba la transmisión de  las casas mediante decenas de normas y prohibiciones que favorecieron la corrupción de millares de empleados a todos los niveles.

El decreto es como una puerta en el muro del entramado burocrático insular, pues para sobrevivir la dictadura necesita abolir las medidas más absurdas y flexibilizar la vida de las personas, a fin de concentrarse en los retos impuestos por la crisis, la dependencia externa, los avances tecnológicos y desmontar las gratuidades concedidas antes de 1990.

Hasta ahora los cambios no son esenciales, mas la necesidad de liberar algunos sectores de la economía y limitar la corrupción permite hablar de movimiento. Cuba se mueve al compás del semáforo. El poder alterna la luz roja con la verde y el amarillo como bujía de esperanza.

Veamos esos verdes que sacuden la telaraña estatal y abren senderos de libertad:

  • Del 2008 al presente entregaron en usufructo personal un millón 300 mil hectáreas de tierra de los 6 millones 600 mil dispuestas para la agricultura.
  • Ampliación del trabajo por cuenta propia al autorizar casi 200 oficios privados. Existen 333 000 cuentapropistas, de ellos mil 438 dueños de mini restaurantes.
  • Inicio del despido de un millón y medio de empleos estatales, lo cual afecta a los obreros pero los libera de su habitual dependencia y sanea la economía.
  • En septiembre fue aprobada la compraventa de automóviles viejos para los cubanos, y de nuevos vehículos para extranjeros residentes y empleados autorizados por el gobierno.
  • Se autorizó la compra de celulares, computadoras y otros equipos electrodomésticos, además de la construcción de viviendas por “esfuerzo propio”.

“Del lobo un pelo”. Las reformas son lentas e insuficientes. Todavía la luz roja garantiza la gobernabilidad. Veamos:

  • El Partido Comunista conserva el monopolio político-estatal mediante el control de los medios de comunicación, la enseñanza, la economía, el sector de la salud, la administración pública, las fuerzas armadas y la policía.
  • Las leyes penalizan a la oposición y cercenan las libertades de expresión, prensa, asociación, reunión, elecciones y otros derechos.
  • Pese al flujo migratorio legal de 38 mil personas al año, los cubanos que viajan dependen del costoso Permiso de salida estatal, mientras los exiliados necesitan el Permiso de entrada.
  • El gobierno liberó a más de cien presos políticos, pero incrementó la represión contra la oposición pacífica.
  • La eliminación de subsidios, el aumento de los impuestos y el cese paulatino de la canasta familiar acrecienta la pobreza colectiva.

Parece que no, pero tanto control puede ser el “Talón de Aquiles” de las autoridades, incapaces de resolver la inoperancia del sistema, la corrupción endémica, el robo como medio de vida y la dependencia económica de Venezuela, China y otros aliados. El gobierno compra el ochenta por ciento de los alimentos que consume el país.

El dilema no radica en la voluntad de cambios de los de arriba ni en la creación de oportunidades para sacar a los ciudadanos de la pobreza, sino en abrir las puertas del muro, poco a poco o abruptamente, según el empuje o la impaciencia de los de abajo.

Nota: Publicado inicialmente en Cubanet.

2 pensamientos en “Nuevas puertas en el muro. / Miguel Iturria Savón.

  1. Buen análisis!
    Cuba al compás del semáforo o la vieja historia del palo y la zanahoria.Nada nuevo bajo el sol.
    Un saludo y un abrazo desde España,Miguel.

  2. Amigo Miguel, estoy totalmente de acuerdo con el final del texto, pues no son los de arriba quienes abrirán puertas en el muro, sino el “hartazgo”-en este caso de carencia de alimentos y todo lo demás- de los de abajo por la vejación sufrida. Me duele profundamente esa humillación perpetrada por los Castro y que va convirtiendo a tantos ciudadanos cubanos -muy a su pesar- en seres miserables.
    Gracias Miguel por la variedad de tus escritos, siempre enriquecedores. Un abrazo de Angie.

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