La ciudad factoría. / Miguel Iturria Savón

Escena de la obra teatral La ciudad factoría.

 

Mientras en Barcelona y otras ciudades de la costa catalana los locos conducen a los ciegos por el precipicio nacionalista, en Sagunto y otros pueblos de Valencia, libres de enconos y desvarío romántico, la identidad no alborota las calles, sino el escenario de teatros y espacios públicos que recrean instantes del pasado.

La ciudad factoría. Una tragedia contemporánea (1919-1941), escrita por el historiador Albert Forment, dirigida por la actriz Amparo Vayá y escenificada por el elenco de Passió per Sagunt, subió al tablado de la Casa de cultura del Puerto de Sagunto del 27 al 29 de octubre. La obra es una superproducción compleja con medio centenar de actores que muestran en quince escenas la lucha de clases del período en torno a la fábrica siderúrgica instalada en el puerto de la ciudad mediterránea.

Pese a la densidad de sucesos, cuadros y escenas hiperrealistas con diálogos, música e imágenes de fondo, la representación atrapa al público y sorprende por la profesionalidad de actores y técnicos nucleados en asociaciones y grupos artísticos de la Escuela de teatro municipal, la Compañía Pez en el agua, las fallas el Palleter y Luis Cendoya y el citado Passió per Sagunt.

La inteligencia del montaje, el ritmo y las entrañables actuaciones del elenco artístico hacen creíbles el relato coral de una puesta intensa de tema tan ríspido como aquella época de tensiones y penurias económicas, obrerismo, luchas sindicales y políticas e imaginarios extremos -liberalismo, marxismo, anarquismo y comunismo libertario- enfrentados entre sí y con el fardo de tradiciones y problemas reflejados en personajes históricos como Sota y Aznar, Luis Cendoya, Juan Tudón, Eduardo Merello y Fausto Caruana, redivivos en escena junto a actores que personalizan a hombres y mujeres que pasaron de perfil, pero fueron portadores de ideas y esperanzas truncadas por la Guerra Civil española -1936-1939-.

Sagunto, fundado 600 años antes de Cristo por colonos griegos procedentes de Zante, tiene mucho que contar pues fue ocupada y destruida por el general cartaginés Aníbal en el 216, reconstruida por el romano Publio Cornelio Scipion, dominada después  por los invasores vándalos, godos y árabes, derrotados por los reyes de Aragón, aliados al reino de Castilla, en cuya órbita giró la urbanización con su enorme castillo amurallado y el mar como testigo de una urbe en movimiento.

Ciudad de Sagunto desde el Castillo amurallado