Boudin y Monet en el Thyssen. / Miguel Iturria Savón

Eugene Boudin, pintor francés

Desde junio y hasta el 30 de septiembre la Sala de exposiciones temporales del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, instalado desde 1992 en el Palacio de Villahermosa del Prado de Madrid, casi al frente del célebre Museo Nacional del Prado, exhibe una muestra exhaustiva de la obra pictórica de los paisajistas franceses Eugene Boudin y Claude Monet.

Tras apreciar los lienzos, acuarelas y escritos sobre los artífices del naturalismo y el impresionismo galo, les dejo mi breve comentario y una sugerencia: no visualizar antes las vastas colecciones de la primera y segunda plantas, pues quedarían fascinados con las maravillosas figuraciones cromáticas de los grandes pintores italianos, neerlandeses, españoles, alemanes, flamencos y los representantes del barroco y de la pintura europea, norteamericana o inglesa de los siglos XIX y XX.

El pintor francés Eugene Boudin (1824-1898) evolucionó del romanticismo al naturalismo, mientras su amigo y discípulo Claude Monet (1840-1926) transitó del naturalismo al impresionismo, plasmando ambos los efectos atmosféricos en paisajes y marinas asentados en bocetos previos al aire libre para apresar la luz y la naturaleza de El Havre, los alrededores de París y lugares del sur de Francia. El naturalismo y el impresionismo, considerados a fines del XIX como géneros menores con demanda ascendente, incluyó las marinas y escenas de playa, las variaciones en pastel sobre bosques, ríos y otros espacios naturales, pintados con colores claros y brillantes para apresar, además, a pescadores y veraneantes, burgueses, aristócratas y coleccionistas que admiran y pagan bien a estos virtuosos del arte ajenos a rostros, dramas, mitos religiosos y anécdotas de interés social.

Monet y Boudin expusieron sus lienzos, acuarelas y pasteles en la Primera Exposición Impresionista de 1874. En la década de 1890 Monet dio un giro a su obra creando series de diversos lienzos con un motivo específico y encuadres que recrean las condiciones atmosféricas durante horas o instantes del día, como lo hiciera antes de manera intuitiva su maestro Boudin para “captar” los efectos de la luz en los muelles de Trouville. Para ambos artistas, “formados bajo los grises y cambiantes cielos de Normandía, el encuentro con la luz del Mediterráneo fue una revelación”, evidente en “el empleo de una paleta más colorida” y luminosa, sobre todo en los lienzos de la Costa Azul, la Riviera italiana y en Venecia, donde Monet pintó más de 70 lienzos, su “canto de cisne”.

Claude Monet, pintor francés