La hora de VOX. / Miguel Iturria Savón

Un fantasma asusta a los socialistas, comunistas y a los nacionalistas -vascos y catalanes- de España quienes luchan por el poder aliados entre sí desde junio de 2018, cuando el guía del PSOE desplazó del Gobierno al líder del PP, en apuros por el auge de la extrema izquierda, el apogeo de Ciudadanos, la rebelión en Cataluña y el surgimiento de VOX, el espectro con rostros que ganó doce escaños en la legislatura de Andalucía.

VOX es el nuevo fenómeno político en la vieja Hispania donde el bipartidismo -PSOE y PP- tuvo que ceder parcelas de poder a las formaciones de izquierda -Podemos, Compromís, En Marea- y de derecha -Ciudadanos y VOX-. Los paladines de las nuevas hordas políticas escalaron el escenario nacional en 2014 tras foguearse en las bases y regiones. A VOX, calificado de extrema derecha por la extrema izquierda -Podemos-, le temen, además de socialistas y comunistas, los nacionalistas vascos y catalanes que agitan el separatismo, las feministas neomarxistas que victimizan a las mujeres y los liberales nucleados en el Partido Popular y en Ciudadanos, de cuyas filas brota la membresía de VOX, incrementada con descontentos de la izquierda en desacuerdo con las negociaciones del PSOE y Podemos con los golpistas catalanes de Esquerra Republicana y PDC, el Partido Nacionalista Vasco y Bildu, vocero de los etarras, cuyo saldo de crímenes, secuestros y atentados sacudió a la democracia española.

En España, la extrema izquierda ha sido normalizada e incorporada a las Cortes y el Senado, a gobiernos autonómicos y ayuntamientos, quizás porque viste el ropaje progresista y usa el lenguaje políticamente correcto, propio de los medios de comunicación que demonizan a VOX por sus propuestas esenciales:

  • Suspensión de la Autonomía de Cataluña hasta la desarticulación del golpe y el procesamiento de los golpistas.
  • La ilegalización de los partidos secesionistas.
  • Lucha por la dignidad de las víctimas del terrorismo.
  • Devolución de las competencias al Estado en Interior, Educación, Sanidad y Justicia, para lo cual proponen un estado sin autonomías, más centralizado.
  • Cierre de las mezquitas que promueven una interpretación rigorista del Islam y expulsión de los imanes radicales de España.
  • Impuestos mínimos y eliminación de los impuestos de sucesiones y patrimonio, y la tributación de las pensiones.
  • Endurecer el Código Penal para los delitos graves, llegando a la prisión permanente revisable.
  • Expulsión de los inmigrantes ilegales.
  • Reducir el gasto político y poner fin a a las subvenciones a partidos, sindicatos y patronal.
  • Defender la libertad de los padres frente a la dictadura de la ideología de género.
  •  Derogar la Ley de Memoria histórica del Gobierno del socialista JL Rodríguez Zapatero quien dejó a España en crisis.

A diferencia de Podemos, un partido asambleario neomarxista ligado a Cuba y Venezuela, VOX no realiza actos de repudio contra quienes piensan diferente, ni apuesta por alianzas envenenadas contra la Constitución y la unidad del país. Algunas de sus propuestas son cuestionables y calificadas de populistas o fascistas, término de moda al igual que el lenguaje inclusivo y diversas consignas electorales ¿Por qué generan fobias y espectativas? ¿Qué dicen los líderes de VOX?

Según Santiago Abascal, Presidente de VOX, “…el pueblo español ha despertado. Porque hay nación, porque España permanece y prevalece, callada y silente muchas veces pero despierta y dispuesta a defenderse. España es una realidad mucho más sólida de lo que pensaban sus enemigos”.

Al decir de José A. Ortega Lara, fundador de VOX, “VOX lucha por la unidad de España, no es indiferente a la amenaza del islamismo y defiende la vida, la libertad y la propiedad. Es la hora de plantar cara y luchar por conservar nuestro país y nuestro modelo de civilización…”

La arquitecta Rocío Monasterio, Presidenta de VOX en Madrid, afirma: “Defendemos la libertad y derechos del individuo frente a la imposición de las ideas totalitarias de la izquierda y el relativismo imperante. Defendemos una sociedad con valores que defienda a la familia como pilar fundamental, hacemos frente a la ideología de género, recuperaremos los derechos cercenados y lucharemos para que los padres tengan libertad para educar a sus hijos…”

Mientras Javier Ortega Smith, Secretario General de VOX, señala: “Defendemos el Estado de derecho frente a la impunidad de los delincuentes golpistas, la seguridad de nuestras fronteras frente a la invasión de las mafias migratorias, apoyando a nuestra Policía, Guardia Civil y a nuestras fuerzas armadas.

Se ha dicho que es la hora de VOX, es decir, de hablar sin complejos frente al discurso de socialistas, comunistas, nacionalistas y feministas que interpretan la realidad y el pasado según sus preceptos morales e ideológicos. Tal vez sea cierto pero las elecciones anticipadas del 28 de abril dirá quien gobernará o formará alianza para gobernar en una España políticamente fragmentada y agobiada por campañas, huelgas, desfiles, profesías mediáticas y discursos.

Hasta ahora, la única certeza es que las maquinarias partidarias están en la pista y VOX, como Podemos, PSOE, PP y Ciudadanos están en la línea de arranque y quieren llegar a la meta.