Una carta de Cabrera Infante. / Miguel Iturria Savón

El 13 de marzo de 1998 le escribí a Guillermo Cabrera Infante desde La Habana, le pedía su autorización para incluir su «Lorca hace llover en La Habana» en mi antología sobre el poeta hispano en Cuba que publicaría la editorial Letras Cubanas, cuyo editor me sugirió consultar al escritor exiliado a fin de evitar una posible demanda del autor de Tres tristes tigres. Mi amigo Vladimir Smith, residente en Londres, fue el portador personal de la misiva y de la respuesta del creador.

Han pasado veinte años desde entonces y Vladmir y yo usamos como pretexto aquellas notas para evocar al gran escritor en el 90 natalicio de su nacimiento. Cabrera Infante nació en 1929 en Gibara, zona nororiental de Cuba de donde emigró a La Habana siendo un adolescente. En la capital creció física y espiritualmente, se hizo reportero cultural, escribió sus primeros relatos, amó, discutió, dirigió el semanario cultural Lunes de Revolución (1959-1961) y luego lo nombraron Secretario de la Embajada de Cuba en Bruselas, una especie de destierro que perpetuó tras la muerte de su madre en 1965, la última vez que volvió a la isla pavorosa. Lo demás lo sabemos: Guillermo Cabrera Infante escribió libros auténticos e inimitables: Tres tristes tigres, La Habana para un infante difunto, Vistas del amanecer en el trópico, Vidas para leerlas, Mea Cuba, etc.

Mi carta a Caín fue una entre miles, sin trascendencia para el autor quien me respondió el 1 de julio de 1998 con su habitual amabilidad y reiteró su promesa de «no publicar en Cuba bajo los Castro». El libro no fue publicado en La Habana, sino en Sevilla por la Editorial Renacimiento en 2006, lo titulé Miradas cubanas sobre García Lorca, creo que aún circula en ebook o en papel.

Les dejo las cartas originales: la enviada por mi a Cabrera Infante el 13.3.1998 y su respuesta del 1.7.1998, más una foto del gran escritor y la imagen del libro sobre Lorca por si queréis leer su excelente «Lorca ve llover en La Habana» y otros escritos sobre el bardo español en la isla en la primavera de 1930.