Festival de Teatro Clásico de Almagro. / Miguel Iturria Savón

Almagro era un apellido ilustre para mí -Diego de Almagro, conquistador y gobernador de Chile- antes de ir al Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro donde solo vi tres dramas y el video “Hombres necios”, de Sor Juana Inés de la Cruz, pero recorrí la pequeña y patrimonial ciudad manchega, su Corral de Comedias (de 1628), el Teatro municipal, el Museo Nacional del Teatro, el Teatro Hospital de San Juan, la antigua Universidad renacentista (1536), los Museo -Etnográfico y del Encaje-, la enorme y armoniosa Plaza Mayor, el Palacio de los Fúcares (banqueros bávaros del siglo XVI) y las majestuosas iglesias y conventos (Bartolomé, San Agustín, San Blas, Madre de Dios y Encarnación), todos en pie, algunos restaurados con fines culturales.

Teatro clásico en el único Corral de Comedias que subsiste en Hispanoamérica. Lo clásico redivivo en espacios arquitectónicos donde los autores escribieron y representaron sus dramas y comedias. Hasta el Silo y la antigua Universidad Real de Almagro testimonian el esplendor político y económico de aquella villa medieval que acoge en sus palacios, iglesias y conventos a diversas representaciones del arte. El arte en la comarca de Campo de Calatrava, atravesada tantas veces por el Quijote y Sancho Panza, el Conde de Valparaíso, las compañías de cómicos y poetas y los vendedores de vinos y quesos manchegos.

El 42 Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, programado del 4 al 28 de julio y dedicado a Sor Juana Inés de la Cruz, la monja poeta, incluye piezas de Ruiz de Alarcón –El desdichado en fingir, El rey de sí mismo y La verdad sospechosa-; Calderón de la Barca –La dama duende, La hija del aire, La vida es sueño-; Vélez de Guevara –El diablo cojuelo-, Agustín Moreto –El lindo Don Diego, El desdén, con el desdén-; Álvaro Tato –Todas hieren y una mata-, Lope de Vega –El perro del hortelano, La viuda valenciana, Fuenteovejuna, etc.-; Rojas Zorrilla –Entre bobos anda el juego-, Lope de Rueda –La corte de los bufones-, versiones de o sobre textos de Miguel de Cervantes, obras homónimas como El Lazarillo de Tormes, Crónicas anacrónicas de tres pícaros novohispanos, Coplas y romances de cordel y autores y compañías de México, Uruguay, Chile, Costa de Marfil e Irlanda, más piezas y poemas de Sor Juana Inés de la Cruz –No acabarán mis flores, Los empeños de una casa-, tan versionada como Cervantes y Lope de Vega.

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, patrocinado por el Ministerio de Educación y Cultura de España, la Secretaría de Cultura de México y otras entidades públicas y privadas, ofrece asimismo exposiciones y certámenes colaterales para animar a dramaturgos, actores y jóvenes realizadores. En el 2019 el XIX Premio Corral de Comedias se otorga a la actriz Adriana Ozores.

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro es una fiesta para reír, evocar  y pensar en aquellos escritores y actores populares -y renacentistas- del llamado “Siglo de Oro” (fines del XVI a mediados o fines del XVII). Ellos nos legaron arquetipos humanos y referentes cotidianos. Por eso son clásicos y actuales.