Izquierda, derecha… / Miguel Iturria Savón

A veces, mientras leo algún periódico o escucho a los tertulianos de un telediario, recuerdo los versos de La isla en peso, escrito por Virgilio Piñera en 1943. Aquellos versos infieren la relevancia de la subjetividad: «Las historias eternas frente a la historia de una vez del sol, las eternas historias de los negros que fueron, y de los blancos que no fueron, o al revés…»
Esas «historias blancas, negras, amarillas» no cotizan en los fantasmas redimidos por quienes intentan reescribir la Memoria histórica de una guerrita incivil que hubo en España, ni en los delirios de los nacionalistas de genes superiores cuyos chillidos deleitan al Work progre peninsular, tan cándidos… Tampoco importa a los pirómanos que incendian ciudades o joden la convivencia en España o Chile, por ejemplo.

Un poco de humor conviene a la tara política mediática que banaliza el dualismo -izquierda/derecha, progre/facha, orden/violencia, hombre/mujer, etc-.Lo light contra lo lúdico resucita pero es volátil. Hay adultos infantilizados y jóvenes de clase media o alta que invocan derechos conquistados por sus padres.

Aún quedan historias reales y gentes violentas que desatan sus demonios personales en las redes sociales. Entre esas historias blancas, negras, rojas o amarillas suelen naufragar algunos políticos y muchos creadores de opinión, es decir, gentes con agendas e intereses.

Para frivolizar sobre el binomio izquierda/derecha transcribo un texto en clave de humor que me envió un amigo: ¿Cómo saber quién es de izquierdas o de derechas?

«Cuando a un tipo de derechas no le gustan las armas, no las compra y listo. Cuando a un tipo de izquierdas no le gustan las armas, quiere prohibirlas hasta en las Fuerzas armadas.

Cuando a un tipo de derechas no le gustan los toros, no asiste a la plaza. Cuando a un tipo de izquierdas no le gustan los toros, intenta prohibirlos y dedicar las plazas a mítines de su partido.

Cuando a un tipo de derechas no le gusta el tabaco, no fuma. Cuando a un tipo de izquierdas no le gusta el tabaco, no descansa hasta intentar vetarlo para que nadie fume.

Cuando un tipo de derechas es homosexual, vive su vida como tal sin molestar a nadie. Cuando un tipo de izquierdas es homosexual, hace ostentación de ello, participa «orgullosamente» en desfiles horteras y exige, además, una subversión pública.

Cuando un tipo de derechas tiene problemas en su trabajo, pide la cuenta y se marcha. Cuando un tipo de izquierdas discrepa en el trabajo, levanta una queja por acoso laboral y hace huelga contra la discriminación con el apoyo de su sindicato.

Cuando a un tipo de derechas no le agrada un programa de la televisión, la apaga o cambia de canal. Cuando a un tipo de izquierdas no le agrada un programa de la televisión, demanda judicialmente al canal que emite el programa por ser «facha».

Cuando un tipo de derechas es ateo, no va a la iglesia, ni a la sinagoga ni a la mezquita. Cuando un tipo de izquierdas es ateo, no quiere ninguna alusión a Dios en ninguna parte y protesta contra las religiones y sus símbolos (salvo el Islam porque…)

Cuando un tipo de derechas tiene problemas económicos, trabaja todo lo que puede e intenta pagar sus deudas. Cuando un tipo de izquierda tiene problemas económicos, le echa la culpa al Gobierno, si este no es de izquierda, claro; a los empresarios, a la burguesía, a los bancos y al capitalismo, a la globalización, a los americanos, a Felipe II, al difunto Franco, al Papa, al Real Madrid y a los extraterrestres.»

Nota: Ríe o rabia, según tu filia y fobias. Vale hacer catarsis, diálisis o metástasis, según…