Borges como antídoto. / Miguel Iturria Savón

Cuando los diarios y telediarios nos abruman con el reporte de tensiones y frivolidades, es mejor leer y disfrutar “otros cotos de mayor realeza”, asociados, por supuesto, al arte, la literatura y el paisaje desde el yo subliminal. Decía Borges: “…sabemos qué es la poesía”, pero “no sabemos definirla con otras palabras, como somos incapaces de definir el sabor del café, el color rojo o amarillo o el significado de la ira, el amor, el odio, el amanecer, el atardecer o el amor por nuestro país…”

Cito a Borges porque releo su Arte poética. Seis conferencias, reeditada en España en 2005 por Crítica con Prólogo del poeta Pere Gimferrer, Traducción de Justo Navarro y Notas y epílogo de Carlin-Andrei Mihailescu. Sugiero ese libro de páginas brillantes y precisas que recopila las conferencias pronunciadas en inglés por el escritor argentino en la Universidad de Harvard durante el curso 1967-1968, cuando parecía que el mundo caía al abismo con las revueltas juveniles en París, la Guerra entre el norte y el sur de Vietnam, la “revolución cultural” de Mao en China y la Ofensiva revo de F. Castro en Cuba.

Arte poética. Seis conferencia son ensayos imaginativos que abordan con agudeza, sutil ironía y prodigiosa memoria “El enigma de la poesía”, “La metáfora”, “El arte de contar historias”, “La música de las palabras y la traducción”, “Pensamiento y poesía” y “Credo de poeta”. En cada uno gravita la magia de ese “Hombre invisible” que ha sobrevivido al paso de los años. Ese Borges de prosa nítida y elegante, llena de humor, ironía y alusión metafísica, puede ser un antídoto contra las tensiones y banalidades cotidianas.

Y hablando de Borges como antídoto al desvarío social, sugiero leer, además, sus relatos y poemas, eje esencial de su obra creativa; o Borges oral, publicado por Emecé en Buenos Aires en 1979, y recopilaciones como Borges el memorioso: conversaciones de J.L. Borges con A. Carrizo (México, 1982), Dos palabras antes de morir y otras entrevistas (B. A., 1994), Borges-Bioy: confesiones, confesiones (B. A, 1997).

A quienes eligen la palabra viva, le propongo visualizar en Internet algunas filmaciones al autor de El Aleph, “El inmortal”, “La escritura de Dios”, El libro de arena y Antología poética. Escuchad o leer sin temor, pues la obra de J.L. Borges explora realidades y territorios ignorados pero afines a diversas épocas y culturas y alejados de diferencias idiomáticas, doctrinales e ideológicas.

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