Descubrir el Viejo Mundo. / Miguel Iturria Savón

Cuando Cristóbal Colón llegó a Bahamas en 1492 creyó haber desembarcado en la India, no en una isla del Caribe. Era tal el despiste del Almirante y sus marineros que pensaron en ciudades fabulosas con cortesanos ricos que bebían canela y otras especies aromáticas en palacios plateados, pero aquellos “indios” desnudos le ofrecieron frutas, peces, calabaza, maíz y un manojo de piedrecitas amarillas que despertó el interés mercantil de Colón, quien regresó a España y organizó otras expediciones para descubrir el Nuevo Mundo, es decir, las Indias Occidentales, actual América.

Ha pasado medio milenio de las travesías oceánicas de Colón, pero lo evoco porque ayer me llamó un amigo de La Habana y, tras felicitarme por las Navidades me dijo que su hija llegará a Roma el 30 de diciembre con el novio y tal vez no regresen. La parejita piensa descubrir a la Vieja Europa como si fuera el Nuevo Mundo. Como imaginará el lector, los novios no vienen en una exótica carabela a buscar especies aromáticas, piedras preciosas y convertir a la fe tropical a los escépticos europeos; vienen en avión, se hospedarán dos noches en Roma y luego volarán a Madrid o Sevilla donde rastrearán posibles opciones de trabajo y estancia; quizás porque en aquella isla del Caribe hace tiempo desapareció el oro, la plata y hasta los sueños.

Respondí a las preguntas de mi amigo y luego a las de su hija y el novio quienes me llamaron por WhatsApp desde el teléfono móvil, un objeto más útil que la brújula y el astrolabio del famoso Almirante, sobre todo si usan Google, un espacio virtual que les revelará información sobre ese mundo viejo y estructurado que no los espera ni los necesita. Tal vez su estancia en Italia, España u otro país de Europa, más que una conquista, les sirva para distinguir nuevos paisajes, lenguas, monumentos, instituciones y costumbres que contribuirán a redescubrirse a sí mismos, constatar sus límites y las incesantes potencialidades humanas negadas aún en diversos puntos geográficos.