Pensadoras del siglo XX. / Miguel Iturria Savón

Pocos ensayos atraen mi atención en medio del mundanal ruido desatado por los medios de comunicación y por políticos, periodistas y feministas que niegan hasta la biología para empoderar a homosexuales, lesbianas y otros defensores de la uniformidad del pensamiento. Hace poco leí y escribí sobre Maldita feminista, de Loola Pérez; ahora esbozo Pensadoras del siglo XX. Una filosofía de esperanza para el siglo XXI, del médico y Máster en Bioética Iván López Casanova, quien ha impartido cursos de Antropología filosófica y expone la “herencia sin testamento” de esa “cultura magnifica, pero sin raíces” que es la Modernidad, naufragada y rematada entre la Primera y la Segunda Guerras Mundiales, de las cuales nos queda la crisis de la cultura y el relativismo, abordados con precisión y originalidad por este autor y sus antecesores.

Iván López propone abordar la crisis de la cultura de la mano de cinco intelectuales contemporáneas: Simone Weil (París, 1909-Kent, 1943), María Zambrano (Málaga, 1904-Madrid, 1991), Edith Stein (Breslavia, 1891-Auschwitz, 1942), Hannah Arendt (Hannover, 1906-New York, 1975) y Elizabeth Kubler-Ross (Zúrich, 1926-Arizona, 2004).  A cada pensadora le dedica una breve y amena reseña biográfica y analiza su contribución filosófica. Al final, en “Del LOGOS AL MITHOS, Y DEL MITHOS AL LOGOS”, responde a la pregunta ¿por qué afloran con frecuencia materias en las que se rozan la reflexión filosófica y los temas trascendentes? No entra, por supuesto, en el campo de la teología ni en la fe, sino en la antropología filosófica.

En el Epílogo -VIDA Y TRASCENDENCIA EN LA POESIA DE CARLOS JAVIER MORALES- intenta mostrar un pensamiento actual no escéptico. Y lo logra con aliento creativo y sentido ecuménico. No voy a referir nada más, sino invitar a los lectores no contaminados por la banalidad mediática y los dogmas políticos a adquirir y sumergirse en las páginas de estos ensayos lúcidos y reveladores. Tal vez les ayude, como a mí, a comprender por qué a principios del siglo XX se rompió la base cultural de los siglos XVII al XIX, además de sacudir el relativismo existencial y la tentación de simplificar la realidad con frases manidas y slogans políticos.