La Farsa continúa.

Leo el número 243 de Discovery Salud, la publicación de Ediciones MK, empresa editora constituida por profesionales de la salud sin adscripción ideológica ni relación con movimientos políticos, religiosos, culturales ni económicos, es decir, independiente. La misma es dirigida por José Antonio Campoy y cuenta con un Consejo Asesor y colaboradores diversos: médicos, biólogos, químicos, farmacéuticos, psicólogos, abogados y periodistas especializados en salud.

Miro los titulares y me detengo en el Editorial -«La farsa continúa»-, escrito por José A. Campoy, quien expone:

«La estrategia de aterrorizar a la población mundial convenciéndola de que un peligroso coronavirus bautizado como SARS-CoV-2 ha provocado una horrible pandemia y millones de muertos prosigue diez meses después sin que la sociedad entienda que se trata de una auténtica farsa. Los datos oficiales indican que en la Tierra hay unos 7.800 millones de personas de las que a 19 de noviembre de 2020 se habrían «contagiados» 56. 464.316. Asimismo se asevera que el número de fallecidos a causa de la Covid-19 era ese día de 1.353.786. Pues bien, eso indica que el porcentaje de contagiados en el mundo es del 0,8% y el de fallecidos el 0,019. En otras palabras, el 99,2% de la población mundial no está contagiada y el 99,98% sobrevive a tan terrible virus. Y eso admitiendo que tales cifras sean reales…»

Agrega: «…en España el gobierno afirmaba ese mismo día que desde que se inició la «pandemia» ha contabilizado 1.541.574 «casos» y habían muerto 42.291 personas y como en nuestro país había 47,329.981 a 1 de enero de 2020 el porcentaje oficial de casos es de un 3,25% y el de muertos un 0,089% por lo que el 96,75 no está contagiado y el 99,91% «sobrevive»

No sigo con la descripción del esperpento sanitario calificado por el abogado alemán Reiner Fuellmich como «crímenes contra la humanidad». Si millones de personas pierden el sentido común y, sumergidas en el miedo programado, siguen con máscaras y aceptan vacunas no probadas es un problema social, no personal. Os invito, sin embargo, a leer Discovery Salud y pensar, pensar nos hizo salir de las cuevas hace milenios.