Amor es. / Dulce María Loynaz*

Amar la gracia delicada

del cisne azul y de la rosa rosa;

amar la luz del alba

y la de las estrellas que se abren

y la de las sonrisas que se alargan…

Amar la plenitud del árbol,

amar la música del agua

y la dulzura de la fruta

y la dulzura de las almas dulces….

Amar lo amable, no es amor:

Amor es ponerse de almohada

para el cansancio de cada día;

es ponerse de sol vivo

en el ansia de la semilla ciega

que perdió el rumbo de la luz,

aprisionada por su tierra,

vencida por su misma tierra…

Amor es desenredar marañas

de caminos en la tiniebla:

¡Amor es ser camino y ser escala!

Amor es este amar lo que nos duele,

lo que nos sangra bien adentro…

Es entrarse en la entraña de la noche

y adivinarle la estrella en germen…

¡La esperanza de la estrella!…

Amor es amar desde la raíz negra.

Amor es perdonar;

y lo que es más que perdonar,

es comprender…

Amor es apretarse a la cruz,

y clavarse a la cruz,

y morir y resucitar …

¡Amor es resucitar!

*Dulce María Loynaz Muñoz (La Habana, 1902-1997) publicó Versos, Juegos de aguas, Carta de amor al rey Tut-Ank-Amen, Poemas sin nombre, Últimos días de una casa, Poemas escogidos, Poemas náufragos, La novia de Lázaro y otros poemas y crónicas en diarios y revistas de Cuba y España, además de la novela Jardín (escrita entre 1928 y 1935 y editada en 1951), precursora del realismo mágico; el libro de viajes Un verano en Tenerife y la autobiografía Fe de vida. En 1992 recibió el Premio Cervantes.